Retrasos, cancelaciones y desvíos: incidencias más comunes en el día a día del aeropuerto

Mayo 2018

La gestión del día a día de un aeropuerto comporta tareas como el ajuste continuo de la programación de los ANSP (Air Navigation Service Providers) derivado de las tres incidencias más comunes en los aeropuertos: los retrasos en los vuelos, las cancelaciones y los desvíos en la ruta de los aviones. Para reaccionar con rapidez y eficiencia ante ellas es imprescindible la detección temprana y la capacidad de reacción en primera instancia, además de conocer las causas que las originan. Las soluciones software Spider ACDM y Beluga permiten monitorizar el estado de los vuelos en tiempo real y reasignar los recursos aeroportuarios de manera eficiente, reaccionando de manera rápida frente a estas incidencias.

 

1.     Retrasos en los vuelos

Un estudio realizado por Eurocontrol sobre el patrón que siguen los retrasos en los vuelos en Europa pone de relieve que la razón más común que hace que un avión despegue más tarde de lo previsto es la demora en el aterrizaje del vuelo anterior. Este es el motivo de los retrasos en un 45% de las ocasiones. Para corregir estas dilaciones en cadena, Eurocontrol propone vigilar la puntualidad de las primeras operaciones de la mañana e incrementar el tiempo designado por las aerolíneas para el turnaround de las aeronaves. La solución Spider ACDM monitoriza en tiempo real el proceso de turnaround de las aeronaves.

Los otros dos detonantes típicos de los retrasos en los vuelos, según Eurocontrol, son:

  • Motivos achacables a los ANSP (30%): en este epígrafe se engloban cuestiones como fallos técnicos; incidencias en la gestión del equipaje y en el embarque de los pasajeros o de la tripulación; problemas con la documentación de algunos viajeros; o labores de limpieza y aprovisionamiento del avión.
  • Motivos atribuibles al aeropuerto o a condiciones meteorológicas (7%): entre los que se incluyen las averías y las obras de mantenimiento en la infraestructura, así como fenómenos como la nieve o la lluvia, que complican la circulación tanto en las pistas como en las inmediaciones.

Por otro lado, en los aeropuertos coordinados cualquier pequeño imprevisto puede hacer que, a raíz de un retraso, un vuelo pierda su slot por motivos de control de tráfico aéreo. En este caso, el avión no podrá despegar y será necesario que la aerolínea solicite un nuevo slot para efectuar la operación lo antes posible y sin que interfiera con el resto de las operaciones. La solución software Condor gestiona los slots aeroportuarios en la fase estratégica de la operación y se encarga de registrar los intercambios o slot swapping que puedan proponer las aerolíneas en la fase táctica o de tiempo real.

 

2.     Vuelos cancelados

Existen, además, otras situaciones que hacen que los gestores aeroportuarios y los ANSP se vean obligados a cancelar un vuelo. Algunas de ellas son: 

Incidencias meteorológicas

  • Niebla: en función de su espesor, puede comprometer la visibilidad en pista e imposibilitar el despegue o el aterrizaje.
  • Tormenta eléctrica: durante un episodio de este tipo se prohíbe repostar combustible o cargar y descargar equipajes, por el riesgo de que los rayos puedan impactar en cualquier elemento presente en la pista.
  • Hielo: complica el rodaje y puede causar daños en los motores y en otras partes clave del avión. De ahí la importancia de deshelar correctamente las aeronaves antes de su utilización.
  • Ceniza volcánica en el aire: en 2010 la erupción del volcán islandés Eyjafjallajökull obligó a cerrar gran parte del espacio aéreo europeo debido a las grandes nubes de ceniza que inundaron la atmósfera durante días. Y es que estas, además de perjudicar la visibilidad, provocan daños en los motores de los aviones y corrosión en el fuselaje. 

Fallos técnicos en el avión

Hay ocasiones en que las averías son graves y la reparación lleva mucho tiempo; o bien se requiere una pieza que no está disponible de manera inmediata, con lo cual no hay más remedio que cancelar el vuelo.

Escasez de personal

La escasez de personal puede deberse a una huelga o a una incidencia que retrase el despegue y que desemboque en el vencimiento del periodo de servicio de la tripulación. Obviamente, sin suficiente personal cualificado para la operación, el avión no podrá levantar el vuelo.

 

3.     Aviones desviados

La gestión de aeropuertos también tiene que asumir a diario los desvíos en la ruta de ciertos vuelos. En este ámbito, la meteorología y las corrientes tienen mucho que ver: pensemos, por ejemplo, en los efectos de un huracán, o en el hecho de que los vuelos que cruzan el Atlántico Norte deben amoldarse a los efectos de la jet stream o corriente en chorro subtropical del hemisferio norte que hace que los trayectos en dirección este sean más rápidos, mientras que ralentiza los vuelos que avanzan hacia el oeste.